Me llamo Lucy, y detrás de este proyecto también hay una historia familiar.
Flora es un homenaje a mi bisabuela. Su nombre resume el corazón de este emprendimiento: un proyecto quemuense, familiar y 100% artesanal.
Trabajo desde la cerámica con una idea muy simple: crear objetos que acompañen momentos cotidianos y que al mismo tiempo tengan algo para decir. Me interesa que cada pieza se use, se toque y se vuelva parte de una mesa, de una rutina, de una casa.
Todo está hecho a mano, uno por uno. Por eso trabajo en ediciones limitadas: pequeñas tiradas donde cada objeto conserva su propia huella. Ninguna pieza sale exactamente igual a otra, y en esas diferencias vive gran parte de su identidad.
En Flora Arte & Deco me interesa la decoración funcional: objetos pensados para acompañar el día a día, con diseño, calidez y personalidad.